
Orquídeas de La Macarena, Meta: nuevas oportunidades para el turismo de naturaleza
¿Cómo aprovechar la biodiversidad de una región para promover el turismo de naturaleza y proteger el bosque natural?
Desde el 2024, junto al Jardín Botánico de Bogotá y las asociaciones comunitarias de la vereda La Cachivera en La Macarena, Meta, empezamos a trabajar en conjunto para lograrlo.
Todo comenzó con recorridos por la zona en donde se desarrollaron ejercicios de caracterización del bosque natural que permitieron identificar una extraordinaria diversidad de más de 60 especies asociadas a los ecosistemas de la región, principalmente orquídeas. Este hallazgo evidenció no solo el valor biológico del territorio, sino también una oportunidad para desarrollar nuevas experiencias de turismo de naturaleza alrededor de la observación de estas especies.


A partir de allí, y con el acompañamiento de expertos en orquídeas, la comunidad y autoridades ambientales como Cormacarena y Parques Nacionales, se inició un proceso participativo para documentar y reconocer las especies presentes en el territorio.








Se realizaron recorridos, formación en orquídeas, construcción de cartografías sociales y fuentes de conocimiento, así como la elaboración de un catálogo e inventario de especies. Paralelamente, se fortalecieron las capacidades de los guías locales mediante la construcción de guiones interpretativos y herramientas para el desarrollo del orquideoturismo.
Uno de los principales objetivos de esta iniciativa ha sido contribuir a reducir la estacionalidad del turismo en La Cachivera. Actualmente, gran parte de la actividad turística de la región depende de la temporada de Caño Cristales (de junio a noviembre). Sin embargo, la floración de muchas especies de orquídeas ocurre entre los meses de enero y mayo, abriendo la posibilidad de atraer visitantes durante una época tradicionalmente de baja afluencia turística.
Como parte de este proceso también se construyeron senderos interpretativos y cartografías comunitarias para identificar puntos de interés asociados a las orquídeas y otros elementos de la biodiversidad local. Adicionalmente, se creó un banco de germoplasma (in situ) para la propagación y conservación dentro de los senderos comunitarios.







Construcción comunitaria del orquideario
Finalmente, se construyeron piezas para acompañar la guianza como un catálogo de orquídeas y un afiche que representa la síntesis de este trabajo colectivo. Más que una herramienta de divulgación es una invitación a reconocer la riqueza natural del territorio y a seguir construyendo alternativas sostenibles que permitan que la biodiversidad se convierta en una fuente de conocimiento, conservación y bienestar para las comunidades locales.
Te invitamos a conocer y descargar el afiche aquí
